martes, 16 de junio de 2020

Renegociar lo no negociado (entre gallos, palomas y gavilanes) por Della Rovere


Es bien sabido que lo anunciado por el gobierno en los últimos días acerca de la fase 3 de la cuarentena “inteligente" sobre las nuevas disposiciones para el culto público de oficios religiosos, no ha caído para nada bien en la alta jerarquía clerical, especialmente ante los ojos de Ponziano, el Arzobispo Metropolitano.

Al poco tiempo de que El Gran Capitán y otros héroes anunciaban dichas medidas, el Ordinario de la primera Diócesis del Río de la Plata escupía fuego contra el Leviatán Estatal en su homilía de la Solemnidad de Corpus Christi "dominical" (claramente postconciliar)

Evidentemente hubo un impasse donde sólo podemos deducir 2 posibilidades: Una es que la nueva normativa del gobierno no haya respetado el "trato apu'a" de la tan pomposa reunión karape entre Mazzoleni y la "noble" CEP semanas atrás, o bien, que jamás haya existido tal acuerdo y cada bando haya intentado hacer "las de guapo" todo este tiempo para demostrar, el fin de semana pasado, quien tenía más cojones para plantarse.

Al momento de la redacción de esta entrada manejamos la información acerca del "concilio" noctambulo entre algunos gallos, palomas y gavilanes, intentando renegociar lo hasta ahora no negociado.

Es el sufrido vulgo que con su marcada ignorancia no puede ver más allá de sus ojos lo que sucede, al menos, políticamente hablando.

Algunos curas hasta están pegando el grito al cielo, válidamente por cierto, por tamaña ridiculez del MSPBS, en cuanto a la inequidad en la distribución de privilegios a distintos sectores, seguramente hay que aceitar de alguna forma o meter presión "social" al estilo "revolucionario" (término que detesto) para ser tenidos en cuenta.

El problema es que éstos curas son los mismos que durante más de 3 meses mantuvieron el hocico cerrado tal como dachshund amaestrado, reviviendo después de décadas otra "Pascua Dolorosa", pero esta vez más triste seguramente por no poder rendir culto público a Dios. Pero ahora precisan de los mismos fieles "laicos", a quienes abandonaron a su suerte sin sacramentos, para poder "armar lío" en la búsqueda de generar ingresos caídos durante la cuarentena, pero "JAPO'INA" diría un conocido humorista.

En las últimas Solemnidades hasta casi rozan la simonía en las "procesiones", canjeando la sagrada comunión a cambio de generosos activos, sin el más mínimo respeto hacia la Sacrosanta Hostia por parte de los detestables MEC's, que de éstos sacrílegos hablaremos más adelante.

El alto clero no debería esperar nada bueno de los amigos de "la escuadra y el compás" al mismo tiempo que los católicos de bien, nada de los clérigos obsecuentes.

por Della Rovere

3 comentarios:

  1. Los curas se sienten empleados públicos que deben cuidar sus puestos para no ser enviados de castigo a las lomas del kinoto en caso de mala conducta (que en Paraguay puede ser un simple desacuerdo). Y como ya son entrenados con los constantes e interminables translados a ser "desprendidos", en realidad lo que llegan a ser es "desinteresados", porque, a final de cuentas, esa no es más que otra comunidad en su carrera eclesiástica.

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  2. El problema es que hace muchas décadas pasaron de ser sacerdotes, a ser empleados de las diócesis...

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